miércoles, 25 de noviembre de 2015

El fruto prohibido (DMT) - 016 ¡Mandalas! ¡Mandalas! ¡Mandalas!


 Hola viajero,

 En las dos últimas semanas apenas he hecho experiencias con DMT. El motivo es que las últimas dos veces no logré acceder al nivel de conciencia del que os he hablado, ése en el que me fundía con un "todo". Esto me causa frustración, aunque sé que el problema es que no logro mantener la mente en blanco, han sido dos semanas agitadas en mi vida y supongo que eso debe afectar. Por el motivo que fuese, no lograba concentrarme, y aunque alguno pueda pensar que sólo es un alucinógeno, para darle un correcto uso es necesario tener el cuerpo y la mente bajo unas determinadas condiciones, sobretodo de sosiego, de calma. Así que, como te cuento, me quedaba a medio arrancar, tenía leves visiones al mirar las estrellas, y unos viajes conceptuales en los que intentaba acceder a ese todo, pero no lograba debido a algún tipo de barrera. Y lo peor es que al salir de los viajes, apenas me acordaba de nada. Eso me ha tenido desmotivado últimamente, y he pasado más tiempo jugando con mis setas.

martes, 3 de noviembre de 2015

El fruto prohibido (DMT) - 015 Zumo V


 Mi novia y yo estamos viendo ahora la serie True Blood, imagino que la conoces. En un hipotético mundo en el que humanos y vampiros conviven con civismo, subyace un mercado negro de sangre de vampiro, un potente alucinógeno fuertemente adictivo que es central en la trama de la serie. Conforme la sangre de vampiro (o "zumo v") va apareciendo en la serie, vas encontrando similitudes con el DMT, como la aparición de mundos virtuales, la sensación de que el todo lo orgánico se anima, sentir el respirar de las plantas, la mayor sensibilidad en el olfato, el sabor, el tacto... toda esa explosión de vitalidad natural... con la diferencia de que yo personalmente no siento ningún efecto adictivo en el DMT, sino más bien al contrario; cuanto más consumo, menos me lo pide el cuerpo, soy más bien yo quien me esfuerzo para sentarme a experimentar, sobre todo últimamente, que los trances son más profundos, y aunque muy placenteros y esclarecedores, prefiero tomarlos con muchísima calma.